De cine y de clavos

Boring-gif Hay un lugar donde me busco y me encuentro siempre, mi oasis, mi Isla de Capri, mi cable a tierra, diría Fito. Un lugar, y más que un lugar, un momento, cuando las luces se apagan y con ellas el mundo exterior, donde me puedo olvidar de todo y de todos, donde viajo por otras culturas, polemizo ideas, exploro personalidades, veo rostros,conozco otras lenguas, vivo la música y los sonidos de manera distinta, en resumen, sueño. Es que a mi, no es secreto, a mi el cine me salva.

Pero asumámoslo, cuanto antes mejor, hay películas que, no importa la recomendación y los premios que la precedan, el reparto o el director, lo optimista y lo despejado que tengamos el día, son monumentos al aburrimiento, algunas metratancosas, otras tediosas a la n potencia o tan ridículas que no dan ni  risa, solo pena. Pero siempre, siempre, si somos lo suficientemente estoicos como para llegar al final, le dejan a uno la misma cara que cuando a la viejita que va antes de ti en una cola en el mercado en Cuba, le dan el último gramo de mortadella y se va sonriente. Y tu, nada, tu te quedas sonriente igual, pero con ganas de morirte.

A esas películas, en Cuba, las llamamos clavos, y esta es una selección muy mía, de mis sufrimientos ya pasados, buscando brindar lo que no tuve yo, una alerta al menos a esos futuros entusiastas cinéfilos, aclaro, es muy mía, están en todo el derecho en no estar de acuerdo.

Pero bueno, cualquier filme no puede ser clavo, es decir, es muy fácil ser considerado clavo, pero no, ser clavo hay que merecérselo, sudarlo, sacrificarse de verdad para hacer sufrir a esos indefensos espectadores que asisten confiados a una sala oscura, aquí están los requisitos:

  • 1ra: Uno tiene que ir con una espectativa, una esperanza. Da lo mismo que sea un filme de Senegal o de Hollywood, de Dogma 95 o del Neorrealismo italiano, del año pasado o del 33. Es decir, el cine va de eso, de transmitirte algo, puede ser miedo, tristeza, repugnancia, alegría o ganas de abrazar a tu osito (caso tengan uno a mano y les agrade la idea), pero siempre algo. En cambio, es muy probable que si además de no transmitirle nada en lo absoluto, se topa al finalizar la proyección al siempre presente grupo de tipos con espejuelos y sacos comentando sobre lo buena de la edición y el montaje o de los homenajes implícitos al cine expresionista alemán en el filme, es muy, muy probable que estén en presencia de un soberano clavo.
  • 2da: Situación: Usted va con su novia(o) o potencial novia(o) a ver un filme al cine y no se documentó al respecto de la calidad del mismo (Error, lea, vea las críticas, los premios, pregúntale al vecino por lo menos, salvo que la persona acompañante sea alguien curtido contigo en los grandes avatares de la vida, y este será uno, y de los grandes). Notará que cualquier intento o técnica de aproximación será en vano, inclusive la casi segura técnica del estiramiento para pasarle la mano por encima, no le servirá porque sencillamente no le funcionará el brazo de tanta depresión, y ni mencionar que la cara de de angustia de ella(o de él) impedirá cualquier intento de beso. Exacto, está en presencia de un clavo, y la moraleja es que JAMAS, invite a una primera cita a alguien a un posible clavo. Así que corra, no invente una excusa, tómela(lo) del brazo y váyanse a otro sitio, no importa el diluvio que caiga afuera, ningún sufrimiento va a ser peor, y los besos bajo la lluvia siempre funcionan y marcan los primeros encuentros, exacto, justo igual que un buen clavo.
  • 3ra y no menos importante: No puede ser una película norcoreana. Salvando la obviedad de la afirmación, me permito esta generalización, salvo que usted tenga una especial afinidad por los tonos grises y por ver como el Camarada Kim puede con todo, hasta adelantar la llegada de la primavera (les debo el nombre de la película donde vi eso, pero la vida ya no ha sido igual, créanme)

Así que sin más, este es mi Top Five de clavos:

5. Y sin embargo (Rudy Mora, 2012) o de como adorables y tiernos niños pueden provocar la más profunda de las siestas.

Ok, comencemos por nuestro cederista cine nacional. Situación: Primer largometraje de Rudy Mora, un tipo que haciendo clips y en la Televisión cubana tiene merecido prestigio así que afronté confiado la hora y tanto de viaje hacia el cine desde mi casa bajo el tórrido sol habanero, siempre con la esperanza de una recompensa. No hubo tal recompensa. En el poster decía que actuaban los niños de la Colmenita + Manuel Porto, Laura de la Uz Raúl Pomares, Osvaldo Doimeadiós, Eslinda Núñez y Adria Santana, pero daba exactamente lo mismo que estuvieran los integrantes del grupo de teatro de aficionados de la Casa de la Cultura de mi zona. Aburrimiento total, sublime, esa es la palabra. Otra película más dentro del período de colmenización del cine cubano(nada en contra de los muchachos de Tin Cremata, pero ya saturaban), por suerte llegaría Chala a tiempo después para demostrar que los niños también cuidaban madres drogadictas e iban a escuelas de conducta. Rescatar la música ominipresente de Silvio en todo momento, pero tiene tantas cosas que al final no tiene nada, ni musical, ni ciencia ficción, ni película infantil. La película va de perseguir los sueños pero se pierde en tanta filosofía que ni los niños entienden. Entonces Rudy, gracias por intentarlo, y sin embargo, de que iba la película ?

4. 7 Días en la Habana (Una pila de gente, 2012) o de cómo, NO mostrar a La Habana.

Nunca antes se reunió tanta gente para hacer tanta mala cosa. Demonios, que si se unen Benicio, Trapero, Medem, Tabío, KOSTURICA!!, algo bueno debe salir, o al menos, algo. Estereotipadísima película siguiendo la estela de contar una ciudad desde visiones diferentes que dejara Paris, je t’aime (eso si que es un poema sobre una ciudad), solo que intentando contar la Habana, contaron cualquier cosa menos la Habana. Mulatas dando cintura y atrás del yuma, carros antiguos, santería en los solares, La Habana es eso pero es  mucho, muchísimo más. Es insultante y no vale la pena extenderse, si no la han visto, no la vayan a ver, y ya.

3.Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Steven Spielberg, 2008)…o de cómo usar correctamente un refrigerador.

¿Quién no se ha emocionado con E.T o la Lista de Schindler ? ¿O se ha movido inquieto con Jaws, o maravillado con Jurassic Park o con aquella persecución dentro de la mina con el propio Indy ? Joder, que es Spielberg. A ver, no es que el nivel de credibilidad caiga estrepitosamente al ver a Harrison Ford hacer con 60 años las mismas volteretas que hacía con 30, ni que lo acompañen en el elenco Cate Blanchett y Shia LaBeouf y que no dejen ni huellas, o que te mezclen en la trama a los típicos nazis con extraterrestres (exacto, jodidos extraterrestres con sus típicas cabezotas enormes). Es que es exageradamente aburrida y sobre todo, sobre todo, nos enseña que hay que comprar menos cosas en el mercado, e ir dejando espacio en el refrigerador cuando el noticiero informe que Corea del Norte, Rusia, Israel , Estados Unidos o Irán, se están poniendo belicosos.

2. Alexander (2004, Oliver Stone), o de cómo no olvidar el peróxido cuando se va a conquistar Egipto, Persia y la India.

Una película donde en el reparto hay tipos como Anthony Hopkins, Colin Farrell, Angelina Jolie(ok, los labios de Angelina), Val Kilmer o Jared Leto, dirigidos todos por Oliver Stone TIENE que estar buena, casi obligatoriamente. Fortísima candidata a la primera posición. ¿Quién cuando joven no devoró como agua aquellos tres tomos de Alexandros de Valerio Massimo Manfredi y se creyó montando a Bucéfalo y comandando la falange macedonia? ¿Porqué entonces tanto castigo? ¿Cómo puede un tipo filmar master pieces como Natural Born Killers, Wall Street o JFK, y al mismo tiempo esta…cosa, en una misma vida ? Todavía me castiga ese Colin Farrell rubio y sufrido, más ocupado en hacernos saber su bisexualidad que en conquistar medio mundo. Muy triste.

1. Interestellar (Christopher Nolan, 2014) o de como saber que no importa tu Master, no sabes nada de nada. Les dejo este poster, a ver si ustedes pueden.

interstellar-ending-spoilers-poster-infographic

Es esta, el CLAVO mayúsculo, El Santo Grial, la Meca de los clavos. Yo ya le tenía cierta mala voluntad a Nolan después de aquel dichoso trompo como final de Inception, pero confié en el mejoramiento humano. Craso error. Aquí la situación fue distinta, ya no costaba tres pesos cubanos la entrada al cine, lo que lo hace aún más imperdonable. Confieso que al salir del cine estuve a punto de buscar bajo tierra los teléfonos de mis profesores de Física para pedirle explicaciones por tanta mala enseñanza. Nunca me sentí más bruto, y aunque bruto soy, no me gusta que me lo recuerden y tan seguido. ¿ Es tan evidente eso de la dilatación gravitatoria y relativista del tiempo, o soy solo yo ? 2 interminables horas y 49 minutos de viajes espaciales y en el tiempo donde ni Matthew ni Anne, ni Matt hicieron que se me moviera nada, ni una neurona. De verdad, si las opciones están entre ver este filme y el campeonato de golf de las Filipinas, narrado por Hector Villar, valórenlo.

Entonces nada, estos son mis clavos, sálvennos, ahórrennos el mal rato, cuáles son los tuyos ?

Anuncios

Rioflexiones de martes tarde

20150615184937

Tres de cada cuatro amigos que tengo aquí ya fue asaltado y el cuarto sabe que lo será pronto. Hay violencia y marginalidad, mucha, de las que se puede tocar. Y las favelas, las favelas no son esos cuentos de niños con chambelonas que pinta la Globo. La mayoría de los niños salen tempranito a trabajar, o a hurgar en la basura, o a pedir comida y dinero a los que pasan, pues la Nina real, nace, vive su vida entera, y muere en el basurero, sin que a casi nadie le importe una mierda.

Pero hay unos colores que matan, y un Carnaval en febrero donde es todos con todos y que se acabe el mundo, y multitud de iglesias y de gente amable. Y música como aire, samba, forro, sertanejo, bossa, en cada esquina, con muchachas lindísimas de pelo rizado, bailando, es decir, bailándote y peor, sonriéndote. Mil y una gracias por la magia, Cidade Maravilhosa, a pesar de esas Ninas que te aprietan el pecho de impotencia, ya me tocará extrañarte en un páramo nevado o en un gris demoledor de edificios sin sentido, pero todavía no.

A mi, si un día me voy y no regreso nunca (viajando en una nube de tus horas añadiría Vicente), que me busquen en aquellas de allá, en unos de aquellos manojos de verde en medio de tanto azul. Estaré, esperemos, con alguna de las muchachas lindísimas de pelo rizado, luego, que sea un visita breve.

Pobrecita, carajo.

A ella, y a la vez, a todas. Muchachas de cabellos revueltos y de inexplicables risas de mañana, que de tan lejos, aún escucho. Explícale. Explícaselo tu, Julio.

4102cdba3ee4c1aa967b2c576e1c01db

“Allí donde esté tiene el pelo ardiendo como una torre y me quema desde lejos, me hace pedazos nada más que con su ausencia. Y patatí y patatá. Se va a arreglar perfectamente sin mí y sin Rocamadour. Una mosca azul, preciosa, volando al sol, golpeándose alguna vez contra un vidrio, zas, le sangra la nariz, una tragedia. Dos minutos después tan contenta, comprándose una figurita en una papelería y corriendo a meterla en un sobre y mandársela a una de sus vagas amigas con nombres nórdicos, desparramadas en los países más increíbles. ¿ Cómo le podés tener lástima a una gata, a una leona? Máquinas de vivir, perfectos relámpagos. Mi única culpa es no haber sido lo bastante combustible para que a ella se le calentaran a gusto las manos y los pies. Me eligió como una zarza ardiente, y he aquí que le resultó un jarrito de agua en el pescuezo. Pobrecita, carajo” (Rayuela,Capítulo 33)

Y yo tengo a la N

IMG-20150222-WA0003

Estas letras tienen algo de injustas. No se debería hablar de un amigo en particular cuando uno es lo suficientemente dichoso como para tener legiones de tanta buena gente a la cual brindarle par de palabras. También, porque para la amiga en cuestión, de esas que son a prueba de balas, sobran los homenajes, las palabras con flores, y los halagos que hablen de un cariño que es mutuo y consabido. Pero es que hoy, sabiendo lo mucho que todo esto sobra, también soy consciente de lo mucho que ella me falta y me tomo el tiempo de hacérselo saber, de intentar provocar su risa o quizás alguna de sus lágrimas (no es un adorno literario, a veces le da por eso, ella es boba así).

Ella quebró un jarrón que tenía por verdadero. Yo, les digo, no creo, o no creía en que pudiera existir esa complicidad gigante, ese conocimiento mutuo que nace en una amistad completa, con una mujer. No me culpo tampoco, siempre me pasó así, candidatas hubo varias pero eventualmente, me noqueó una idea propia defendida a ultranza, una inteligencia que deslumbra traducida en frases inteligentes, una mirada, un mechón de pelo sobre los ojos, un gesto descuidado, una sensualidad abrumadora al bailar, o para que mentirles, un buen par de senos(aquí vendría tetas pero intento ser decente) y unas piernas hermosas, llevadas como Dios manda. Solo que la N fue diferente, entró sin permiso, como N por su casa (como N por mi vida, mejor) y plantó bandera.

Tiene mil costumbres encantadoras y manías inexplicables, algunas francamente incomprensibles aún hoy en día para mi. Sería capaz de dejar un rissotto de 50 euros, en la Piazza della Signoria en Florencia si viera una pestaña en una esquina del plato. Eso, para quien se crió comiendo en bandejas de comedores escolares de dudosa higiene, es, cuando menos, desconcertante. Es de fácil llorar y de fácil reir, con una risa explosiva y espontánea que le cuesta detener una vez que comienza, el problema es cuando hace las dos cosas en cuestión de segundos, y a uno no le alcanzan los exiguos conocimientos de psicología para lidiar con esa situación. Baila un casino de altos quilates, con un tumbao muy de ella y es además, la melómana más grande que conozco, la música la lleva en la sangre (en serio, la respira, vive por ella, es increíble y una fiesta a los sentidos pasar toda una noche navegando en sus recomendaciones), pero es incapaz de abrir los Terabytes de jazz rarísimo, indie, trip hop y cuanto género musical que aún ando googleando de su disco duro, a inclusive personas cercanas y queridas. Es su tesoro y también motivo de nuestro desencuentro inaugural, recién después de (re)conocernos(si, porque ella me seguía la pista desde hace mucho, solo que no se atrevía a preguntarme cualquier cosa boba para acercarse a mi). El asunto es que ella, haciendo un alarde de bondad, me compartió su música, pero con la mala suerte que no contó con que yo corriera a anunciarle al mundo mi hallazgo. No me dio explicaciones, pero nunca voy a olvidar a aquella muchacha nerviosa y loca (la creí y la creo loca, pero una loca buena),llamándome aparte a decirme consternada, que no lo hiciera, que estaba divulgando su mundo interior, un pedazo de ella, y yo juraría que solo compartía música.

Ella me ha sacado de tantos huecos que debería hacer carrera en eso, me ha sacado cigarros de la boca y me ha dicho, con todo lo fuerte que tiene en su voz, que me deje de comer mierda y que me afeite, que mucha mujer por amar hay por ahí. Me ha ofrecido su tiempo siempre que lo he necesitado, su comida también, incluyendo unas lentejas de espanto que la muy maldita sabe que me matan, además de las noches interminables de consejos y de un amoroso sofá que me clavaba cada muelle en su casa, cuando me dolía regresar a encerrarme en la mía.

Pero es precisamente lo que no me ha dado y estaría dispuesta a darme lo que me hace quererla, y mucho. Hoy, estamos lejos, luchando con un cuchillo en los dientes y sin permiso de nadie por nuestros sueños. Quizás seamos cada vez mas distintos y que cada vez nos parezcamos menos, quizás evitemos hablar de política, de economía y del futuro de nuestro depauperado país, porque son temas donde chocamos todo el tiempo. Pero yo la espero, ella sabe que me debe un baile de swing en algún bar o disco de una ciudad X, me lo prometió una vez en una callejuela oscura de la Habana Vieja y los 510.072.000 km² de este planeta no son suficientes para que ella se me esconda. Y de nuevo nos trataremos de “chama y loquilla”, yo usaré sus chancletas o ella las mías y las parejas de turno, tendrán que irse a a algún parque a esperar que ese par de locos terminen esa conversación que ya va siendo demasiado larga.

Es que yo, como dije, no me quejo, me considero afortunado en este mundo a veces cruel y lleno de soledad, pues tengo a la A, a la C, a la D,a la R,a la L, a las Ms, al F, al A y al alfabeto entero como mi pandilla irrenunciable de amigos. Cada uno de ellos hacen del mundo un lugar habitable con su sola presencia, pero todos tenemos un Huck Finn, un Sancho(no hagan dobles lecturas, no en su caso, lo recomiendo) o un Watson, y yo, gracias a la deidad de turno que me está escuchando, yo tengo a la N.